All about jazz: Musae
Dan Bilawsky en ‘All About Jazz’
12 de octubre de 2012
Filiú, que inicialmente se ganó el oído de los aficionados al jazz gracias a su trabajo con Irakere, el vocalista Isaac Delgado y el saxofonista David Murray, no se alinea realmente, en términos estilísticos, con ninguno de sus empleadores actuales o anteriores. Filiu comparte las creencias de Murray en la exploración profunda del yo, en trabajar en el momento y en tratar cada proyecto o pieza como declaraciones individuales, en lugar de elementos que acumular en un portfolio que defina su identidad, pero ahí es donde realmente terminan las similitudes; Murray es una fuerza física y Filiú es más bien un enigma. El trabajo de Filiú en el soprano tiende en ocasiones hacia el lado ácido y punzante, ya que atraviesa la mezcla de forma evidente, pero su alto siempre se presenta como una sustancia musical controlada que se filtra por los poros, desorientando, desarmando y cautivando la mente al mismo tiempo.
Musae es un conjunto musical posmoderno totalmente original, construido en torno a reflexiones profundas que, en ocasiones, son largas y de libre curso, pero a la vez itinerantes y completamente controladas.
- Dan Bilawsky
El baterista Dafnis Prieto creó el selló discográfico Dafnison Music con el fin de controlar su propio trabajo y hacer llegar al público sus grabaciones innovadoras según sus propios criterios. Sin embargo, eso no significa que no esté dispuesto a utilizar este sello como medio para promover el trabajo de otros artistas que lo merecen. Musae supone el primer lanzamiento de Dafnison que no es de Prieto y centra la atención en la obra difícil de definir del saxofonista Roman Filiú.
Musae es un conjunto musical posmoderno totalmente original, construido en torno a reflexiones profundas que, en ocasiones, son largas y de libre curso, pero a la vez itinerantes y completamente controladas. Filiu comparte el protagonismo con el guitarrista Adam Rogers en la mitad de los temas, en los que también destaca la batería expansiva de Marcus Gilmore, y estas suelen ser las interpretaciones más cautivadoras. Tanto Filiu como Rogers ofrecen solos penetrantes que profundizan, pero nunca llegan a su destino. La resolución o el clímax parecen tener poco interés para estos dos exploradores; el viaje es más importante que el destino.
La mitad restante del programa, que deja a Filiu completamente solo al frente y cuenta con Prieto a la batería, es una mezcla heterogénea. Tres breves «Episodios» dispersos a lo largo del álbum parecen relleno innecesario, pero la sucesión consecutiva de «El Nanga» y «La Montaña» es oro puro. La batería de Prieto despierta aquí al gigante dormido que hay en el pianista David Virelles, lo que, a su vez, inspira a Filiu a alcanzar grandes alturas; este despliega una línea tras otra de trabajo inspirado.
Prieto y Filiu son claramente almas gemelas que piensan fuera de lo establecido y siguen creyendo que el jazz tiene algún territorio por descubrir que les espera. Musae es la última prueba que respalda esta afirmación.